El presidente francés, Emmanuel Macron, y la jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, han condenado este domingo 24 de mayo el lanzamiento por parte de Rusia de un misil balístico hipersónico Oreshnik con capacidad nuclear durante un ataque masivo nocturno contra Ucrania.
Según declararon ambos líderes en comunicados separados, el uso de este sistema de armas representa una escalada significativa en el conflicto y una amenaza directa a la seguridad europea. Macron aseguró que los ataques contra civiles evidencian «el callejón sin salida de la guerra de agresión de Rusia», mientras que Kallas señaló al Kremlin de ejecutar una «política de riesgo nuclear imprudente».
Una amenaza para la seguridad europea
El Oreshnik es un misil balístico de alcance intermedio, capaz de portar ojivas nucleares y de alcanzar velocidades hipersónicas, lo que dificulta su interceptación por los sistemas de defensa actuales. Su empleo en un ataque masivo nocturno supone un salto cualitativo en la agresión rusa, según fuentes diplomáticas europeas.
La condena de Francia y la UE se produce en un momento en que el conflicto en Ucrania acumula más de dos años de combates, con episodios recurrentes de bombardeos contra infraestructuras civiles. La respuesta europea, hasta ahora basada en sanciones económicas y ayuda militar a Kiev, podría endurecerse tras este nuevo ataque, aunque no se han anunciado medidas concretas.
Kaja Kallas insistió en la necesidad de mantener la presión sobre Moscú y de reforzar la disuasión aliada en el flanco oriental. Por su parte, Macron reiteró el apoyo de Francia a la integridad territorial de Ucrania y pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar el incidente.




