La compañía australiana Mackay Sugar, uno de los principales productores de azúcar del país, ha confirmado este jueves que trabaja para restaurar sus operaciones tras un ciberataque que ha obligado a detener la cosecha y la molienda. La empresa señaló que verifica «con urgencia» la reclamación de un grupo de ransomware altamente activo, que se ha atribuido el ataque.

El incidente, ocurrido en plena temporada de recolección, ha interrumpido la cadena de suministro de azúcar en el estado de Queensland, donde se concentra la producción cañera australiana. La compañía no ha detallado el monto del rescate exigido ni el alcance exacto de los datos comprometidos, pero fuentes cercanas a la investigación indican que el grupo responsable es conocido por atacar infraestructuras críticas.

Mackay Sugar ha activado sus protocolos de seguridad informática y colabora con las autoridades australianas para restablecer la actividad lo antes posible. «Estamos trabajando urgentemente para verificar la reclamación y restaurar la normalidad», declaró un portavoz de la empresa, sin precisar una fecha de reanudación.

El ataque subraya la vulnerabilidad del sector agroindustrial ante el ransomware, una amenaza creciente que ha afectado a compañías de todo el mundo. Según informes recientes de ciberseguridad, los grupos de ransomware han intensificado sus campañas contra infraestructuras críticas, buscando maximizar el impacto económico y la presión para cobrar rescates.

Las autoridades australianas han abierto una investigación sobre el ataque, mientras la compañía evalúa las medidas para reforzar su ciberseguridad de cara al futuro. El grupo de ransomware responsable no ha sido identificado públicamente, pero fuentes del sector señalan a LockBit como posible responsable, dado su historial de ataques contra infraestructuras críticas en el país oceánico. Este es el segundo ataque de relevancia que sufre Australia en el sector agroindustrial en los últimos seis meses, tras el sufrido por la cooperativa SunRice en marzo pasado.