El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha expresado este sábado su respaldo a la expresidenta chilena Michelle Bachelet como candidata a la secretaría general de Naciones Unidas. La iniciativa, presentada como un impulso desde el sur global, busca extender la red de apoyos internacionales para la elección, que se prevé para los próximos meses.

Sin embargo, analistas consultados advierten que el respaldo brasileño podría resultar insuficiente. «El respaldo de Brasil a Bachelet será insuficiente si no se articula con una coalición sur-sur«, señaló un experto en relaciones internacionales, que prefirió no ser identificado. La clave, según esta lectura, reside en la capacidad de generar consensos más amplios entre las potencias del hemisferio sur y los países no alineados.

Bachelet, que ya fue alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos entre 2018 y 2022, cuenta con una trayectoria reconocida en el organismo. No obstante, los analistas subrayan que «sus méritos individuales pueden no alcanzar para generar consensos entre las potencias mundiales«, lo que obliga a tejer una alianza diplomática más sólida.

Brasil, bajo el liderazgo de Lula, ha retomado un papel activo en foros multilaterales, y la candidatura de Bachelet se inscribe en esa estrategia de proyección del sur global. La carrera por la sucesión del actual secretario general, António Guterres, aún no tiene contendientes oficiales, pero el nombre de la expresidenta chilena suena con fuerza desde América Latina.

La elección del próximo secretario general de la ONU se espera para finales de 2026. Hasta ahora, ningún otro país ha anunciado oficialmente el respaldo de un candidato alternativo, lo que mantiene abierta la puja diplomática.