La Cámara de Representantes de Luisiana estudia en sus últimos días de sesión legislativa enmiendas al proyecto HB 804, la denominada Ley de Protección Energética, que podrían debilitar su alcance y permitir demandas por erosión costera contra la industria de los combustibles fósiles. Según fuentes cercanas al proceso, el texto original, diseñado para proteger a refinerías y terminales de gas natural licuado de litigios climáticos, se enfrenta a un intento de modificación por parte de abogados litigantes del estado.

Luisiana, uno de los principales centros exportadores de gas de Estados Unidos, cuenta con una extensa red de instalaciones energéticas a lo largo de su costa, sometida a una erosión acelerada vinculada al cambio climático. El HB 804, presentado a principios de año, busca blindar a estas compañías frente a demandas que aleguen daños medioambientales derivados de sus emisiones. Sin embargo, en la recta final de la legislatura estatal, un grupo de abogados ha presentado enmiendas que, según el analista energético David Blackmon, podrían «dejar sin efecto» las protecciones previstas.

El pulso en la legislatura

Blackmon, columnista especializado en energía, advirtió que la ley «se encuentra en una posible encrucijada» debido a la presión de los bufetes de abogados, que quieren mantener abierta la vía legal para demandar a las petroleras por los efectos de la erosión costera. «Los litigantes han visto un filón en los casos climáticos y no quieren perderlo», declaró. El proyecto original excluye explícitamente las reclamaciones por erosión costera del ámbito de protección, pero las enmiendas propuestas reintroducirían esa posibilidad, lo que supondría un revés para la industria.

El plazo para aprobar el HB 804 expira al final de esta semana, y el resultado es incierto. La Cámara de Representantes de Luisiana, de mayoría republicana, debe decidir si mantiene el texto original o acepta las modificaciones, que cuentan con el respaldo de algunos demócratas y de la asociación de abogados del estado.

Implicaciones para la industria energética

De prosperar las enmiendas, las compañías radicadas en Luisiana —entre ellas gigantes como ExxonMobil y Chevron— se enfrentarían a un nuevo frente legal, con potenciales costes multimillonarios. La erosión costera es un problema crítico en este estado del Golfo de México, donde el nivel del mar sube y los huracanes son cada vez más destructivos. Los abogados argumentan que las empresas energéticas deben asumir su responsabilidad en el deterioro del litoral, mientras que la industria sostiene que estas demandas son un intento de judicializar la política climática y que frenarían la inversión en la región.

El desenlace de esta batalla legislativa será seguido de cerca por otros estados costeros de Estados Unidos, donde se libran disputas similares entre gobiernos locales y la industria de los combustibles fósiles.