Los trabajadores de Samsung Electronics en Corea del Sur han iniciado una huelga para demandar una mayor participación en los beneficios generados por la inteligencia artificial. El conflicto refleja las tensiones globales entre la creación de riqueza tecnológica y la desigualdad laboral.

El sindicato de la compañía denuncia que, mientras la empresa obtiene ganancias récord gracias al auge de la IA, los salarios y las condiciones laborales no mejoran al mismo ritmo. Samsung reportó un aumento de beneficios del 40% interanual impulsado por la demanda de chips para inteligencia artificial, según datos de la propia compañía.

«Mientras la empresa crea nuevos multimillonarios, los trabajadores apenas sobreviven», declaró un representante sindical en un comunicado recogido por la agencia local Yonhap. La huelga afecta a centros de producción y desarrollo en todo el país, aunque Samsung no ha precisado el impacto en su producción.

Corea del Sur, con una de las tasas de sindicalización más bajas entre los países desarrollados, asiste a una movilización inédita en el sector tecnológico. Analistas locales señalan que el conflicto podría extenderse si otras empresas del sector, como SK Hynix, afrontan demandas similares. La negociación colectiva en el sector de semiconductores es un fenómeno poco habitual, pero el enorme flujo de caja generado por la IA está reavivando el debate sobre la distribución de la riqueza. La huelga llega en un momento en que los principales fabricantes de chips, incluidos Samsung y SK Hynix, se benefician de la creciente demanda de semiconductores para centros de datos y aplicaciones de inteligencia artificial, mientras los salarios reales de los trabajadores apenas crecen por encima de la inflación en Corea del Sur.