Los Gobiernos de Lituania, Letonia y Estonia han anunciado sus planes de incrementar el gasto en defensa hasta 14.000 millones de dólares en los próximos años, en una apuesta por reforzar el flanco oriental de la OTAN ante la percepción de una creciente amenaza rusa. La iniciativa, comunicada este miércoles por el presidente lituano, Gitanas Nausėda, prioriza la adquisición de sistemas de defensa aérea, artillería de largo alcance y municiones.
Un salto cuantitativo en la disuasión
Según fuentes oficiales de los tres Ejecutivos bálticos, el desembolso multimillonario busca no solo cumplir con los compromisos de gasto de la Alianza, sino también generar una disuasión convencional creíble. “El suelo de la fábrica y la línea del frente son ahora parte de la misma ecuación”, declaró Nausėda, en alusión a la necesidad de integrar la base industrial de defensa con las capacidades militares.
Los tres países, que comparten frontera con Rusia y Bielorrusia, han multiplicado sus presupuestos de defensa desde la anexión rusa de Crimea en 2014, y más intensamente tras la invasión a gran escala de Ucrania en 2022. El nuevo plan, detallado en mayo de 2026, supone un salto cuantitativo respecto a los programas de gasto actuales.
Prioridades de compra y plazos
Los sistemas de defensa aérea encabezan la lista de adquisiciones prioritarias, seguidos de la artillería de largo alcance y el stock de municiones. Los Gobiernos bálticos han señalado que las compras se realizarán de forma coordinada para maximizar la interoperabilidad y obtener mejores condiciones con los proveedores, principalmente estadounidenses y europeos.
El anuncio se produce en un contexto de presión de la OTAN para que todos los aliados dediquen al menos el 2 % del PIB a defensa, algo que los países bálticos ya superan. Con este nuevo esfuerzo, Lituania, Letonia y Estonia pretenden situarse entre los aliados que más invierten en relación con su economía, y enviar una señal clara a Moscú sobre su disposición a defender su soberanía.




