Los sectores opositores al Gobierno de Rodrigo Paz levantaron este miércoles los bloqueos que mantenían desde hace siete semanas en diversas regiones de Bolivia, en protesta por la detención de un dirigente opositor y en rechazo a las medidas del Ejecutivo. El fin de las movilizaciones, que se desarrollaron bajo un estado de excepción vigente en el país, fue confirmado por fuentes locales.

Las protestas, que comenzaron a principios de mayo, habían paralizado tramos clave de la red vial boliviana, afectando el abastecimiento de combustible y alimentos en varias ciudades. El Gobierno de Paz, de orientación conservadora, mantuvo una postura firme durante las negociaciones, mientras la oposición exigía la liberación del detenido y la revisión de políticas gubernamentales.

El levantamiento de los bloqueos se produce tras intensas conversaciones entre representantes del Ejecutivo y los líderes de las protestas, aunque no se han detallado los términos del acuerdo. La medida permite restablecer la circulación en las rutas afectadas y normalizar el suministro de bienes básicos.

Desde La Paz, informan que la decisión de levantar los cortes fue anunciada por los propios manifestantes, quienes señalaron que la medida responde a la voluntad de buscar una salida dialogada al conflicto. Sin embargo, advirtieron que mantendrán la vigilancia sobre el cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Gobierno.

Bolivia atraviesa un periodo de tensión política desde la llegada de Paz al poder, con recurrentes movilizaciones sociales que han puesto a prueba la estabilidad institucional. El fin de los bloqueos supone un respiro para la administración, que enfrenta críticas tanto de la oposición como de sectores de su propio partido.