La milicia hutí de Yemen, respaldada por Irán, ha reanudado los ataques contra Israel después de dos meses de calma y ha amenazado con bloquear el tráfico marítimo en el mar Rojo, según fuentes del grupo consultadas por agencias internacionales este martes. La escalada reactiva una de las rutas de presión más efectivas de Irán contra el Estado hebreo y la coalición naval liderada por Estados Unidos.
Los hutíes, que controlan amplias zonas del norte de Yemen y la capital, Saná, han lanzado al menos dos oleadas de drones y misiles contra el sur de Israel en las últimas 48 horas, sin que se hayan registrado víctimas mortales, según el ejército israelí. Las defensas antiaéreas israelíes interceptaron la mayoría de los proyectiles, pero el episodio marca un cambio de postura tras una tregua tácita que se mantenía desde abril.
La amenaza en el estrecho de Bab el-Mandeb
El portavoz militar hutí, Yahya Sari, advirtió en un comunicado difundido por la televisión del grupo que «cualquier barco con destino a puertos israelíes será considerado objetivo legítimo» si Israel no detiene su ofensiva en Gaza. La advertencia reactiva el bloqueo virtual que los hutíes impusieron en el mar Rojo entre noviembre de 2023 y abril de 2026, cuando cesaron los ataques tras un acuerdo mediado por Omán.
El estrecho de Bab el-Mandeb, por el que pasa cerca del 12% del tráfico marítimo global, vuelve a estar en el centro de las tensiones. Durante los meses anteriores, la coalición naval liderada por Estados Unidos (Operación Prosperidad Guardián) desplegó destructores y fragatas para proteger la navegación, pero sin lograr disuadir por completo a los hutíes.
Expertos consultados por agencias internacionales señalan que detrás de la reanudación de los ataques hay tanto un intento de los hutíes de mantener su relevancia regional como un interés de Irán por aumentar la presión sobre Israel en el marco de la guerra de Gaza. «La milicia necesita mostrar que sigue siendo un actor clave en el eje de resistencia, y Teherán ve en la escalada una forma de elevar el coste para EE. UU. e Israel sin un enfrentamiento directo», explicó un analista del centro de estudios International Crisis Group.
Reacciones y consecuencias comerciales
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, prometió una «respuesta contundente» contra Yemen si los ataques continúan, mientras que la Casa Blanca condenó la amenaza hutí y aseguró que trabaja con socios regionales para mantener la libertad de navegación. El Pentágono ha ordenado al portaaviones USS Harry S. Truman, que opera en el mar Arábigo, que refuerce su presencia en el mar Rojo.
La reanudación de las hostilidades ha provocado un aumento del 15% en las primas de seguros para buques que transitan por la zona, según la Cámara Naviera Internacional, y varias navieras han comenzado a desviar rutas hacia el cabo de Buena Esperanza, alargando los tiempos de entrega en hasta dos semanas. El encarecimiento del transporte marítimo podría trasladarse a los precios de consumo en Europa, dependiente de las importaciones de energía y bienes desde Asia a través del canal de Suez.
La situación sigue en desarrollo, con los hutíes manteniendo su capacidad de ataque a pesar de los bombardeos previos de la coalición saudí y los ataques estadounidenses contra sus posiciones en Yemen.




