El analista tecnológico Ben Thompson, autor del influyente boletín Stratechery, ha planteado que la viabilidad de centros de datos en el espacio podría ser el argumento que justifique la esperada salida a bolsa de SpaceX. En un análisis publicado el 27 de mayo de 2026, Thompson sostiene que, aunque no existe un modelo financiero claro para la OPV, la posibilidad de alojar infraestructura de datos en órbita podría ser suficiente para atraer a los inversores.

El concepto, que hasta ahora pertenecía al ámbito de la ciencia ficción, cobra fuerza a medida que la demanda de capacidad de procesamiento para inteligencia artificial y servicios en la nube se dispara. Los centros de datos orbitales ofrecerían menor latencia en comunicaciones globales y reducirían la dependencia de la infraestructura terrestre, con implicaciones directas para la soberanía digital y la ventaja estratégica de los países que los controlen.

Thompson señala que la combinación de la red de satélites Starlink con la capacidad de lanzamiento de la compañía podría facilitar el despliegue de estos centros en el espacio, creando un nuevo nicho de mercado que ningún competidor terrestre puede replicar. Según el análisis, SpaceX podría convertirse en el proveedor dominante de infraestructura crítica en un área donde la demanda global de datos no deja de crecer.

No hay un modelo financiero que justifique la OPV de SpaceX, pero los centros de datos en el espacio son plausibles, y eso podría ser suficiente.

El informe no ofrece cifras concretas, pero sitúa el debate en un momento en que la carrera espacial comercial se intensifica, con actores como Amazon y Blue Origin también explorando aplicaciones orbitales. La posible OPV de SpaceX, que sería una de las mayores de la historia, dependería en parte de que los inversores acepten esta visión a largo plazo como un riesgo calculado.