Miles de personas han tomado este sábado las calles de Londres en dos movilizaciones simultáneas y opuestas: la marcha anual pro-palestina que conmemora la Nakba —el éxodo palestino de 1948— y una concentración de extrema derecha convocada por el activista británico Tommy Robinson. El centro de la capital británica amaneció bajo un amplio despliegue policial para evitar enfrentamientos directos entre ambos grupos, en una jornada que evidencia las profundas divisiones sociales y políticas que atraviesan el Reino Unido.

Un sábado de tensión en la capital

La marcha propalestina, una de las mayores registradas en Londres en los últimos meses, recuerda el desplazamiento forzoso de cientos de miles de palestinos durante la creación del Estado de Israel en 1948. Por su parte, la movilización ultraderechista, liderada por Robinson, ha reunido a grupos nacionalistas y antinmigración. Scotland Yard ha desplegado a miles de agentes en las calles para mantener separadas a las dos concentraciones.

En medio de un amplio despliegue policial, miles de personas participan este sábado en Londres en dos grandes movilizaciones opuestas.

Las autoridades han establecido un cordón de seguridad entre ambas zonas, mientras que el transporte público en el centro ha sufrido alteraciones. El primer ministro británico, Keir Starmer, ha hecho un llamamiento a la calma: ha subrayado que el Gobierno garantizará el derecho a la protesta pacífica, pero no tolerará la violencia. La jornada transcurre sin incidentes graves hasta el momento, aunque la tensión se mantiene alta ante la posibilidad de enfrentamientos durante la tarde.