El fabricante de defensa Lockheed Martin y el gigante automovilístico General Motors han anunciado este martes una alianza estratégica para aumentar la producción de municiones, incluidos los interceptores del sistema antimisiles THAAD. El acuerdo busca aplicar la experiencia de GM en manufactura a gran escala para mejorar la eficiencia y el volumen de las líneas de producción de defensa.

“¿Qué tiene en común un interceptor antimisiles THAAD con un Corvette?”, declaró el director de operaciones de Lockheed Martin, Frank St. John. “Ambos son altamente diseñados, ambos se fabrican con precisión, ambos tienen cadenas de suministro amplias y diversas, y ambos se producen en serie”.

La alianza pretende trasladar procesos industriales propios del sector automotriz a la fabricación de armamento, en un contexto de creciente demanda de municiones por parte de EE.UU. y sus aliados. Aunque no se han revelado cifras concretas de inversión ni objetivos de producción, el anuncio subraya la voluntad de ambas compañías de incrementar la capacidad de respuesta ante los actuales niveles de tensión geopolítica.

El interceptor THAAD es un sistema de defensa antimisiles diseñado para derribar amenazas balísticas en la fase terminal de su trayectoria. La asociación con GM permitiría a Lockheed Martin aprovechar las técnicas de fabricación en cadena del sector del automóvil, reduciendo costes y plazos de entrega.

La noticia llega en un momento en que el Pentágono ha reiterado la necesidad de reforzar las reservas de munición tras los elevados consumos registrados en conflictos como el de Ucrania. La colaboración entre ambos sectores no es nueva: GM ya ha participado anteriormente en proyectos de defensa, como la producción de vehículos militares.