La compañía estadounidense Lockheed Martin ha probado con éxito su nuevo sistema contramedidas antiaéreas GRIZZLY contra drones (C-UAS) en una demostración con fuego real celebrada en el Yuma Proving Ground (Arizona). El sistema logró interceptar y destruir un dron enemigo simulando un ataque, según informó la empresa en un comunicado este miércoles.
La prueba integró los radares del sistema, el software de mando y control Sanctum y el lanzador de interceptores, que operaron de forma conjunta para detectar, rastrear y neutralizar la amenaza aérea. Lockheed Martin describe el ensayo como un hito en el desarrollo de capacidades de defensa contra drones, un área de creciente prioridad militar ante la proliferación de vehículos aéreos no tripulados en conflictos recientes.
El sistema GRIZZLY está diseñado para proporcionar una defensa escalable y móvil frente a drones de diversas categorías, desde pequeños cuadricópteros hasta aeronaves de mayor tamaño. La compañía no ha revelado el alcance ni el tipo de interceptor empleado en la prueba, pero fuentes cercanas al proyecto señalan que el sistema podría integrarse en plataformas terrestres existentes del Ejército estadounidense.
El Ejército de EE.UU. ha identificado la defensa contra drones como una de sus prioridades de modernización, y está evaluando varios sistemas de distintos fabricantes para cubrir carencias operativas detectadas en escenarios como Ucrania o Oriente Próximo. La demostración exitosa del GRIZZLY sitúa a Lockheed Martin en una posición competitiva frente a otras compañías como Raytheon o General Dynamics.
No se han filtrado detalles sobre posibles contratos ni sobre el calendario de despliegue operativo del sistema. Sin embargo, la compañía ha anunciado que continuará las pruebas en entornos más complejos durante los próximos meses, incluyendo escenarios con múltiples drones en enjambre.




