Los partidos parlamentarios de Lituania han alcanzado un acuerdo para impulsar una reforma que levante la prohibición constitucional de armas nucleares y bases militares extranjeras en el país báltico. El pacto, alcanzado el 2 de julio, responde al deterioro de la situación de seguridad en la región, según fuentes lituanas.
La Constitución lituana, en su artículo 137, establece que «en Lituania no podrán establecerse bases militares de Estados extranjeros ni fuerzas armadas de la Federación Rusa u otros Estados». La enmienda propuesta eliminaría esa restricción, permitiendo el despliegue permanente de tropas de la OTAN e incluso la instalación de cabezas nucleares en territorio lituano.
Un giro estratégico ante la amenaza rusa
El anuncio se produce en un contexto de guerra en Ucrania y creciente percepción de amenaza por parte de Rusia. «La situación empeora», declararon fuentes lituanas, sin precisar plazos ni detalles del plan. Lituania, miembro de la OTAN desde 2004, comparte frontera con el enclave ruso de Kaliningrado y con Bielorrusia, aliada de Moscú.
Desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, los países bálticos han presionado para aumentar la presencia aliada en su territorio. Actualmente, la OTAN mantiene en Lituania un grupo táctico multinacional liderado por Alemania, pero en régimen rotatorio. La nueva medida permitiría bases permanentes y, potencialmente, armas nucleares tácticas como las que Estados Unidos ya ha desplegado en otros países de la Alianza.
La Constitución lituana prohíbe hoy las bases extranjeras y las armas nucleares. El acuerdo de los partidos para eliminar esa prohibición supone un cambio de paradigma en la defensa del flanco oriental de la OTAN.
El proceso requerirá una mayoría cualificada en el parlamento lituano (Seimas) y posiblemente un referéndum, dado que se trata de una reforma constitucional. Los partidos firmantes representan una amplia mayoría, lo que hace previsible su aprobación, aunque el calendario aún no está definido.
Moscú ya ha advertido en el pasado contra cualquier despliegue nuclear de la OTAN en países bálticos. La decisión de Lituania podría aumentar la tensión con Rusia, que considera estos movimientos como una amenaza directa a su seguridad nacional. La Alianza Atlántica, por su parte, evita comentar públicamente los planes de sus miembros, pero fuentes diplomáticas señalan que la adhesión de Finlandia y Suecia ya ha reforzado el flanco norte.




