El Gobierno de Líbano ha solicitado a la UNESCO la inclusión de cinco fortalezas históricas del sur del país en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro, ante el riesgo de destrucción por los bombardeos israelíes en el marco del conflicto con Hezbolá. La petición fue dirigida el 8 de julio de 2026 a la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, según confirmó el ministro de Cultura libanés, Ghassan Salameh.
Las fortalezas, ubicadas cerca de la frontera con Israel, han sufrido daños parciales en las últimas semanas debido a los ataques aéreos. El ministro Salameh declaró que se trata de un «patrimonio invaluable para la humanidad» que corre peligro inminente. La iniciativa libanesa busca activar los mecanismos de protección internacional que otorga la convención de la UNESCO.
Cinco enclaves en la mira del conflicto
El expediente presentado por Beirut incluye fortificaciones de distintas épocas, desde la era fenicia hasta el período otomano. Aunque el ministerio no ha detallado los nombres exactos de todas las estructuras, se sabe que entre ellas figuran castillos y ciudadelas que han sido testigos de siglos de historia en la región. La decisión de la UNESCO podría tardar semanas o meses, pero el Ejecutivo libanés ha pedido una evaluación de urgencia dadas las condiciones de seguridad.
La guerra entre Israel y Hezbolá, que se recrudeció en octubre de 2023, ha intensificado los bombardeos en el sur de Líbano. Organizaciones locales de patrimonio han denunciado en repetidas ocasiones la destrucción de yacimientos arqueológicos. Con esta solicitud, Líbano espera que la presión internacional obligue a las partes a respetar los sitios culturales protegidos.
Los ataques israelíes no solo matan personas, sino que también borran nuestra memoria colectiva. Estos castillos son la prueba de que Líbano ha sido cuna de civilizaciones.
El embajador de Líbano ante la UNESCO, en declaraciones a la agencia Sputnik, subrayó que el país confía en que la organización actúe con celeridad. De ser aceptada, sería la primera vez que fortalezas libanesas entran en la lista de Patrimonio en Peligro, un estatus que ya ostentan otros sitios de Oriente Medio, como la ciudad vieja de Alepo o los monumentos de Palmira.




