Las autoridades libanesas han pedido este lunes 15 de junio a los desplazados del sur del país que no retornen aún a sus hogares, a pesar del preacuerdo anunciado el fin de semana por Donald Trump entre Estados Unidos e Irán. La petición se produce después de que Israel remarcara que no retirará sus tropas del sur libanés, lo que mantiene la tensión en la zona.
El preacuerdo, revelado por el presidente estadounidense, Donald Trump, el sábado 13 de junio, contempla un marco de desescalada entre Washington y Teherán, pero su firma sigue pendiente y no se ha fijado fecha concreta para la formalización. El Gobierno libanés teme que un regreso prematuro de los desplazados pueda provocar una nueva crisis humanitaria si los combates o las hostilidades se reanudan en la región.
Israel mantiene su posición
Fuentes oficiales israelíes han reiterado que las fuerzas armadas no se retirarán del sur de Líbano hasta que se cumplan las condiciones de seguridad que exige Tel Aviv, lo que choca con las aspiraciones de Beirut y de la comunidad internacional. La presencia militar israelí en territorio libanés es uno de los puntos más espinosos para la estabilización del país vecino.
Entretanto, los líderes del G7 se reúnen esta semana en Francia en una cumbre que estará marcada por el conflicto en Oriente Medio y por la necesidad de abordar las consecuencias del preacuerdo entre Irán y Estados Unidos. La posición de los países europeos, incluida España, es clave para garantizar el apoyo diplomático a la iniciativa y para coordinar las misiones internacionales desplegadas en Líbano, como la UNIFIL.




