La falta de soberanía efectiva del Estado libanés es un problema crucial en las negociaciones con Israel y en los esfuerzos por desarmar a Hizbolá, según un análisis publicado el 9 de junio de 2026 por la revista especializada War on the Rocks. El artículo, firmado por analistas de seguridad regional, sostiene que el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas Libanesas (LAF) es una condición indispensable para que el Gobierno de Beirut pueda negociar en pie de igualdad con Israel y asumir el control sobre todo su territorio.
En 2025, en un movimiento histórico, el Gobierno libanés encargó a las LAF el desarme de Hizbolá. Sin embargo, el proceso avanzó con lentitud, en parte por el temor de que una acción más agresiva fracturara a las fuerzas armadas. Paralelamente, los ataques israelíes contra el Líbano han causado la muerte de decenas de miembros de las LAF, lo que aumenta la presión sobre la institución.
El Estado libanés carece de soberanía efectiva, lo que dificulta las negociaciones con Israel y el desarme de Hizbolá. Reforzar las Fuerzas Armadas Libanesas es clave para lograr la estabilidad.
El contexto de las negociaciones
En respuesta a la intensificación de los combates entre Israel y Hizbolá, Estados Unidos comenzó a acoger en abril conversaciones entre Israel y el Gobierno libanés. Sin embargo, la violencia no cesó y Hizbolá rechazó recientemente una propuesta de alto el fuego, lo que evidencia la fragilidad del proceso diplomático.
Los analistas de War on the Rocks consideran que la comunidad internacional debería ayudar a las LAF a través de apoyo financiero, formación y suministro de equipamiento, con el objetivo de construir un ejército profesional capaz de imponer la ley en todo el país. Esto, señalan, permitiría a Líbano ejercer su soberanía y negociar desde una posición de fuerza, reduciendo la influencia de actores armados no estatales.
El artículo subraya que, sin un Estado fuerte, las negociaciones con Israel seguirán en punto muerto y la seguridad regional se resentirá. La propuesta llega en un momento en que la diplomacia estadounidense busca una solución duradera para la frontera israelí-libanesa.




