El papa León XIV ha llegado este sábado a Madrid en la que supone la primera visita de un pontífice a España en 15 años y la primera visita de Estado vaticana en cuatro décadas. El avión papal tomó tierra en la base aérea de Torrejón de Ardoz, donde fue recibido con honores de jefe de Estado, incluidos 21 cañonazos, la máxima distinción militar prevista en el protocolo español.
Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, encabezaron la recepción oficial, junto al presidente del Gobierno y otras autoridades civiles y eclesiásticas. El sonido de las campanas de las iglesias de la capital acompañó la llegada del pontífice, que inicia una agenda de dos días centrada en el diálogo interreligioso y la renovación de la Iglesia.
Un discurso de apertura y referencia a la pederastia
En su primer discurso en territorio español, pronunciado en el Palacio de la Zarzuela, el papa León XIV hizo alusión a varios de los temas centrales de su encíclica, publicada el pasado mes de marzo. Según fuentes de la Santa Sede, el pontífice abogó por una Iglesia más abierta y cercana a los fieles, y lanzó un mensaje de unidad frente a las divisiones internas y externas.
La Iglesia debe mirar a los ojos a las víctimas, pedir perdón y garantizar que no vuelva a ocurrir jamás.
La condena a los abusos sexuales en el seno de la institución eclesiástica fue uno de los pasajes más esperados. Frases citadas posteriormente por la Casa Real confirman que el pontífice calificó la pederastia de «vergüenza y herida» que la Iglesia debe afrontar con transparencia y justicia, según declaró el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, en una rueda de prensa ofrecida al término de la ceremonia.
Impacto diplomático y social
La visita de León XIV, el primer papa latinoamericano de la historia, tiene un fuerte componente simbólico. España, con una población mayoritariamente católica pero crecientemente secularizada, es un escenario clave para la estrategia de relanzamiento de la Iglesia bajo el nuevo pontífice. El viaje incluye encuentros con representantes de la sociedad civil, una misa multitudinaria en la Plaza de Colón y una reunión con jóvenes en la Universidad Pontificia de Comillas.
Según la Conferencia Episcopal Española, la agenda pretende reforzar el vínculo entre la Iglesia y la sociedad, especialmente entre las nuevas generaciones, mientras el Gobierno español ha destacado la «cordialidad y cooperación» entre el Estado y la Santa Sede. La visita concluirá el domingo con un acto interreligioso en el Templo de Debod.




