El papa León XIV ha calificado como «una plaga» los abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia en España, en una reunión con víctimas celebrada el pasado lunes 8 de julio. Según fuentes vaticanas, el pontífice subrayó ante los obispos españoles la necesidad de justicia y reparación para las víctimas, y calificó la crisis de abusos como una tarea que compete a toda la comunidad eclesial.
Es una plaga que debe ser erradicada con firmeza y transparencia. Mi compromiso está con el consuelo y la sanación de los heridos.
Las declaraciones del papa suponen un endurecimiento del tono respecto a anteriores pronunciamientos de la Santa Sede sobre los escándalos en España, donde más de 2.000 denuncias han sido recopiladas por la Iglesia y organismos civiles en los últimos años. El pasado mes de abril, la Conferencia Episcopal Española presentó un plan de reparación que, según críticos, carecía de mecanismos vinculantes.
Un giro en la posición del Vaticano
La reunión, de la que no trascendieron detalles sobre el lugar exacto, incluyó a representantes de asociaciones de víctimas y a varios obispos españoles. El papa León XIV, que asumió el pontificado en 2025, ha hecho de la lucha contra los abusos una de las prioridades de su mandato. Analistas vaticanos señalan que el uso del término «plaga» busca movilizar a la jerarquía eclesiástica española, que hasta ahora ha actuado con lentitud. En la declaración posterior, la Santa Sede instó a «actuar con urgencia» para garantizar que los responsables rindan cuentas ante la justicia civil y canónica.
La Iglesia española, que en 2021 encargó un informe propio, reconoció que los abusos afectaron a menos de 1.000 personas, una cifra muy inferior a los 440.000 casos estimados por el Defensor del Pueblo en un estudio independiente de 2023. Esta discrepancia ha sido fuente de tensiones entre el Vaticano y la Conferencia Episcopal, que ahora enfrenta la presión directa del papa.




