El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, compareció este viernes ante la prensa tras la cumbre de cancilleres del bloque BRICS celebrada en Nueva Delhi los días 14 y 15 de mayo. La reunión, en la que participaron los jefes de la diplomacia de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, tenía como objetivo principal coordinar las posturas del bloque ante los principales foros multilaterales y reforzar su peso en la gobernanza global.

Un mensaje de unidad frente al orden internacional

Según declaró Lavrov en la rueda de prensa posterior, los cancilleres reafirmaron su compromiso con un orden mundial multipolar y discutieron iniciativas para ampliar el uso de monedas nacionales en el comercio intra-BRICS, así como la reforma de instituciones financieras internacionales como el FMI y el Banco Mundial. El encuentro también sirvió para preparar la cumbre de líderes del bloque prevista para finales de año.

La cumbre de cancilleres se celebró en un contexto de creciente tensión geopolítica entre las potencias occidentales y los miembros del BRICS, especialmente por la guerra en Ucrania y las sanciones impuestas a Rusia. India, anfitriona del evento, mantiene una posición neutral en el conflicto y ha aumentado sus importaciones de petróleo ruso.

La voz del Sur Global

Lavrov subrayó que el BRICS representa los intereses del Sur Global y abogó por una mayor representación de los países en desarrollo en los organismos internacionales. El ministro ruso también agradeció a la India la organización del evento y destacó la importancia de las reuniones periódicas para garantizar la cohesión del bloque.

No se anunciaron decisiones vinculantes, pero los analistas interpretan la cumbre como un paso más en la consolidación del BRICS como plataforma de coordinación política frente al bloque occidental.