El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha denunciado este viernes que Occidente, liderado por Estados Unidos, mantiene una política encaminada a preservar su dominación global y a expandir la OTAN hacia el este, según declaraciones difundidas por la agencia rusa Sputnik desde Moscú.
En un discurso pronunciado en la capital rusa, Lavrov afirmó que esta estrategia busca además crear dificultades a los competidores de la alianza atlántica, en el marco del conflicto ucraniano y del deterioro de las relaciones entre Rusia y las potencias occidentales, que se ha agravado en los últimos meses tras nuevas sanciones y el envío de armamento a Kiev.
Occidente, liderado por Estados Unidos, continúa aplicando una política destinada a preservar su dominación y a expandir la OTAN hacia el este, al tiempo que busca crear dificultades a sus competidores.
El jefe de la diplomacia rusa no ofreció detalles concretos sobre nuevas medidas o fechas, pero sus palabras reflejan la percepción del Kremlin sobre la persistencia de lo que considera una política hostil de cerco militar por parte de la Alianza Atlántica. Lavrov subrayó que la expansión de la OTAN hacia el este constituye una amenaza existencial para la seguridad nacional de Rusia, una postura que Moscú ha mantenido de forma constante desde los años noventa.
Las declaraciones de Lavrov se producen en un momento de máxima tensión entre Rusia y la OTAN por la guerra en Ucrania y la posible adhesión de nuevos miembros al bloque militar occidental, como Finlandia y Suecia, cuyo ingreso formal se completó este año. Moscú ha reiterado que estas ampliaciones suponen una línea roja en sus relaciones con el bloque y anunció medidas de represalia, como el refuerzo de sus capacidades militares en las fronteras occidentales.
Desde el inicio de la guerra en Ucrania en febrero de 2022, la OTAN ha incrementado su presencia militar en el flanco este, desplegando tropas multinacionales en Polonia, los países bálticos y Rumanía, lo que Moscú considera una provocación directa. Lavrov insistió en que la política de dominación occidental no ha cambiado y que Rusia responderá con medidas proporcionadas para defender sus intereses soberanos.




