El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha advertido este lunes a los países europeos que incurren en «cálculos erróneos» si creen que pueden presentar ultimátums a Moscú. La declaración se produce después de que los embajadores de Alemania, Francia y Reino Unido fueran convocados a la Cancillería rusa en un contexto de creciente tensión diplomática entre la Unión Europea y Rusia.
Las autoridades de los Estados europeos se equivocan pensando que pueden presentarle ultimátums a Rusia.
Lavrov no especificó el contenido de la reunión ni el motivo concreto de su advertencia, pero el tono de sus palabras refleja el endurecimiento de la postura rusa frente a lo que Moscú considera injerencias occidentales. El jefe de la diplomacia rusa subrayó que cualquier intento de presionar a Rusia mediante exigencias unilaterales está condenado al fracaso.
La advertencia llega en un momento de máxima fricción entre la UE y Rusia, agravada por el conflicto en Ucrania y las sanciones europeas contra Moscú. Los tres países europeos mencionados —Alemania, Francia y Reino Unido— son actores clave en el apoyo militar y financiero a Kiev, lo que ha deteriorado las relaciones bilaterales con Rusia.
Desde el Kremlin, se insiste en que las negociaciones solo son posibles sobre una base de igualdad y respeto mutuo, rechazando cualquier lenguaje de ultimátum. La declaración de Lavrov refuerza la línea dura que el Ministerio de Exteriores ruso mantiene frente a la diplomacia europea en las últimas semanas.




