El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha calificado de «falta de elegancia» las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien negó que en la cumbre de Anchorage se hubieran alcanzado acuerdos concretos sobre Ucrania. Las palabras de Lavrov, recogidas por la agencia rusa Sputnik, reflejan el malestar de Moscú con la interpretación que Washington hace de la reunión entre los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump.
Según el canciller ruso, en la cumbre celebrada en Anchorage (Alaska) se discutieron las propuestas de Estados Unidos sobre Ucrania y fueron aceptadas por Moscú. Por ello, consideró «no muy apropiado» que Rubio afirme ahora que no hubo ningún acuerdo. «Es una falta de elegancia», sentenció Lavrov.
La cumbre de Anchorage, celebrada a finales de mayo, fue el primer encuentro cara a cara entre Putin y Trump desde que este último asumió su segundo mandato en enero de 2026. La reunión se centró en la situación en Ucrania y en la posibilidad de un alto el fuego. Aunque ambas partes manifestaron su voluntad de diálogo, persisten diferencias sobre los términos de un cese de hostilidades.
Las declaraciones de Lavrov suponen un nuevo roce diplomático entre Rusia y Estados Unidos, que mantienen posiciones enfrentadas sobre el conflicto ucraniano. Moscú insiste en que las conversaciones de Anchorage fueron fructíferas y que Washington se comprometió a considerar sus condiciones, mientras que la Administración Trump ha matizado los alcances de lo acordado.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó en declaraciones recientes que en Anchorage no se pactaron «concesiones significativas» por parte de Kiev ni se definió un mapa de ruta claro para la paz. La réplica de Lavrov busca, según analistas, reforzar la posición rusa de cara a futuras negociaciones y mostrar a la comunidad internacional que Estados Unidos no es un interlocutor fiable.




