El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha denunciado este viernes los métodos de Occidente para resolver problemas, al que acusa de pretender imponer sus normas en todo el mundo, especialmente en regiones estratégicas para Moscú como Asia Central y el Cáucaso Meridional. Las declaraciones, recogidas por agencias rusas, se producen en un contexto de creciente rivalidad geopolítica entre Rusia y el bloque occidental.
«No conoce límites», afirmó Lavrov en referencia a los métodos occidentales, según informaron fuentes de la diplomacia rusa. El canciller subrayó que Occidente busca extender su influencia a zonas consideradas por Moscú como parte de su esfera de interés tradicional, en un intento por imponer sus propias reglas y valores al margen del derecho internacional.
La pugna por la influencia en el espacio postsoviético
Asia Central y el Cáucaso Meridional han sido escenario de una intensa competencia diplomática y económica entre Rusia, China y las potencias occidentales. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, la UE y Estados Unidos han reforzado sus lazos con países como Kazajistán, Uzbekistán y Georgia, lo que ha generado malestar en el Kremlin.
Lavrov no citó casos concretos de injerencia occidental, pero sus palabras reflejan la preocupación rusa por la pérdida de influencia en su periferia. La región centroasiática, rica en recursos energéticos y minerales, es clave para las rutas comerciales euroasiáticas y para la proyección militar de Moscú hacia el sur.
El jefe de la diplomacia rusa insistió en que su país defiende un orden mundial multipolar donde ningún bloque imponga su voluntad por la fuerza. «Rusia siempre ha abogado por la solución pacífica de las controversias y el respeto a la soberanía de los Estados», declaró, en contraste con lo que describió como una actitud «hegemónica» de Occidente.
Las acusaciones de Lavrov se enmarcan en una escalada verbal entre Rusia y la OTAN, que en las últimas semanas ha intensificado sus maniobras militares en el flanco oriental de la Alianza. Estados Unidos, por su parte, ha anunciado nuevos paquetes de ayuda militar a Ucrania y ha reforzado su presencia diplomática en el Cáucaso y Asia Central.




