El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha denunciado que Estados Unidos pretende adquirir a bajo coste la parte del gasoducto Nord Stream que pertenece a empresas europeas. En declaraciones a la cadena RT, Lavrov recordó que durante la administración de Joe Biden, Washington aseguró que la red de gasoductos no volvería a operar, pero ahora busca comprarla a un precio reducido.

Según Lavrov, la posición estadounidense supone un giro radical respecto a la postura que mantuvo durante años contra el proyecto energético ruso-alemán. «Bajo Joe Biden, EE.UU. dijo que la red de gasoductos Nord Stream no funcionaría, pero ahora quiere comprar la parte de los gasoductos propiedad de empresas europeas», declaró el jefe de la diplomacia rusa, sin precisar el posible comprador ni el montante de la operación.

El Nord Stream, que transporta gas ruso a Europa a través del mar Báltico, ha sido objeto de tensiones geopolíticas desde su inauguración. En septiembre de 2022, las tres líneas del gasoducto sufrieron graves daños por explosiones submarinas que aún se investigan. Desde entonces, el suministro ha estado prácticamente interrumpido. Lavrov no ofreció más detalles sobre la supuesta oferta estadounidense, pero sus palabras reflejan el clima de confrontación energética entre Rusia y Occidente.

El Kremlin ha reiterado en varias ocasiones su disposición a reanudar las exportaciones de gas a Europa a través del Nord Stream una vez se reparen los daños, aunque las condiciones políticas y las sanciones lo dificultan. La posible entrada de Estados Unidos como socio minoritario en el consorcio del gasoducto podría alterar el equilibrio energético en el continente.