La empresa francesa Latitude ha alcanzado un acuerdo con el sultanato de Omán para lanzar su vehículo experimental desde el nuevo puerto espacial Etlaq Spaceport, en un movimiento que refuerza la presencia de actores privados en la industria de microlanzadores orbitales.
El pacto se ha cerrado tras la visita de Estado del presidente francés, Emmanuel Macron, al sultán y primer ministro de Omán, Haitham bin Tarik, celebrada este mes. Durante el encuentro, ambos mandatarios sentaron las bases para la cooperación espacial bilateral, según informó el lunes SpaceWatch.GLOBAL citando fuentes oficiales.
Omán busca con esta infraestructura posicionarse como centro espacial regional y diversificar su economía, mientras que Latitude, con sede en Francia, obtiene un punto de lanzamiento estratégico cerca del ecuador, lo que reduce el coste energético de las misiones y amplía su capacidad de inserción orbital. El acuerdo no desvela plazos concretos ni cifras económicas, pero supone un paso relevante para la industria de lanzadores ligeros europea, en competencia directa con actores como la española PLD Space o la alemana Isar Aerospace.
El puerto espacial de Etlaq, cuyo nombre completo no ha sido precisado, representa la apuesta del sultanato por convertirse en un actor relevante en el emergente mercado de lanzamientos comerciales desde latitudes bajas, una zona codiciada por su ventaja geográfica para alcanzar órbitas ecuatoriales y de inclinación media.
Latitude, fundada en 2020, desarrolla el cohete Zéphyr, un lanzador ligero de dos etapas diseñado para poner en órbita pequeñas cargas de hasta 200 kilogramos. La compañía francesa aspira a realizar su primer vuelo orbital en los próximos dos años, aunque el cronograma exacto dependerá de las autorizaciones regulatorias y de los hitos técnicos alcanzados. La elección de Omán como base de lanzamiento, en lugar de las opciones tradicionales europeas como Kourou (Guayana Francesa) o el Puerto Espacial Europeo en Suecia, subraya la estrategia de diversificación de la empresa para asegurar ventanas de lanzamiento flexibles y condiciones climáticas favorables.
Omán, por su parte, ha invertido en los últimos años en desarrollar una infraestructura espacial propia, con el objetivo de atraer a empresas de lanzamiento y posicionarse como un hub regional de servicios satelitales. La colaboración con Latitude se enmarca en una estrategia más amplia de diversificación económica impulsada por el plan Visión 2040, que busca reducir la dependencia del petróleo y el gas. El acuerdo fue anunciado durante la visita de Macron, quien también abordó asuntos de comercio e inversiones en energías renovables, según fuentes diplomáticas citadas por medios locales.
El sector de los microlanzadores ha experimentado un auge en Europa en los últimos años, con decenas de startups compitiendo por ofrecer servicios de lanzamiento asequibles para pequeños satélites. Sin embargo, muchas de ellas han enfrentado retrasos técnicos y financieros. Latitude, que ha recaudado alrededor de 30 millones de euros en rondas de financiación, se encuentra en una fase intermedia de desarrollo, con pruebas de motores en tierra y una estructura de costes que busca competir con los gigantes estadounidenses como Rocket Lab o la propia SpaceX, que domina el mercado con su cohete reutilizable Falcon 9.




