Las Rapid Support Forces (RSF) de Sudán concentran sus tropas cerca de la ciudad de Al-Obeid, lo que según fuentes humanitarias podría desencadenar una masacre similar a la ocurrida en Al-Faschir el pasado octubre, donde murieron miles de civiles. La amenaza se suma a la creciente crisis humanitaria que sufre el país africano, con implicaciones para la estabilidad de la región del Sahel.
El precedente de Al-Faschir
En octubre de 2025, la toma de Al-Faschir por las RSF dejó un saldo de miles de civiles fallecidos, según organizaciones internacionales. Ahora, la milicia sudanesa se despliega en los alrededores de Al-Obeid, una de las principales ciudades del centro de Sudán, lo que ha encendido las alarmas entre la comunidad humanitaria.
El conflicto entre el Ejército sudanés y las RSF, que estalló en 2023, ha provocado el desplazamiento de millones de personas y ha sumido al país en una de las peores crisis humanitarias del mundo. La ofensiva sobre Al-Obeid, de materializarse, podría agravar aún más la situación en una región que ya padece inseguridad alimentaria y brotes de enfermedades.
Implicaciones regionales
La desestabilización de Sudán repercute directamente en el Sahel, una zona de interés estratégico para la comunidad internacional. El país africano es un foco de tensiones geopolíticas, con actores externos compitiendo por la influencia en sus recursos y rutas migratorias.
Hasta el momento, no hay una declaración oficial de las autoridades sudanesas sobre la concentración de las RSF en Al-Obeid. Diversos informes de agencias de noticias y organismos humanitarios señalan que la milicia ha intensificado sus movimientos en las últimas semanas, mientras los combates se recrudecen en otras regiones del país.




