Las Islas Salomón, archipiélago en el Pacífico suroccidental, han dado un giro estratégico en su política exterior tras la llegada al poder de un nuevo primer ministro. Matthew Wale, quien lideró la oposición desde 2019, ha asumido el cargo tras semanas de turbulencias parlamentarias y una reestructuración del gobierno. Su ejecutiva ha anunciado un restablecimiento de relaciones con Australia y Nueva Zelanda, socios regionales de largo plazo y aliados de Estados Unidos, rompiendo así el acercamiento a China que había caracterizado al gobierno anterior.

Wale, que tiene menos de dos años para dejar su impronta en la política exterior y el desarrollo del país antes de las próximas elecciones nacionales en 2028, se dirigió a sus conciudadanos el pasado 15 de mayo tras asumir el liderazgo del archipiélago, que cuenta con más de 800.000 habitantes. «Queridos isleños de las Salomón, el cambio está llegando», declaró entonces, según recogen medios locales. «El gobierno que lideraré hará todo lo posible para servir. Por favor, ayúdennos a mantenernos responsables y responsables», añadió.

Un realineamiento en el Pacífico

El giro de las Islas Salomón tiene implicaciones geopolíticas en el Indo-Pacífico, una región donde China y las potencias occidentales compiten por influencia. Bajo el anterior gobierno, el país firmó un acuerdo de seguridad con Pekín en 2022, lo que generó preocupación en Washington, Canberra y Wellington. Ahora, el nuevo ejecutivo busca recomponer los lazos con los aliados tradicionales, aunque el alcance concreto de este realineamiento aún no se ha detallado.

El cambio de alianzas se produce en un contexto de creciente presión de las potencias occidentales para contrarrestar la expansión china en el Pacífico. Sin embargo, el nuevo gobierno de Wale aún debe definir su postura respecto a acuerdos previos con Pekín.