Un grupo de mujeres activistas del movimiento Palestine Action declaró esta semana ante el tribunal Old Bailey de Londres por su participación en el asalto a una fábrica de armas de la empresa israelí Elbit Systems, ubicada cerca de Bristol (Reino Unido). Las acusadas justificaron la acción como protesta contra la ofensiva militar israelí en Gaza y los presuntos crímenes de guerra allí cometidos, según el testimonio de las propias activistas.
El testimonio ante el tribunal
Durante la vista, celebrada a principios de julio de 2026, las activistas describieron ante el jurado las imágenes que, según ellas, las impulsaron a asaltar la planta armamentística. Una de las declaraciones hacía referencia a una fotografía que mostraba a un perro callejero sosteniendo el brazo de un niño pequeño.
Un perro callejero con un brazo de un niño pequeño – así describieron las mujeres la imagen que, según sus palabras, les movió a actuar contra lo que califican como complicidad británica en la guerra de Gaza.
El informe detalla que las activistas citaron un documento que recoge testimonios de presuntas atrocidades cometidas por las fuerzas israelíes. El texto, titulado ‘A stray dog with a toddler’s arm’, ha sido utilizado como parte de la defensa de las acusadas para explicar los motivos de la acción directa.
El asalto y el contexto
El asalto a la fábrica de Elbit Systems, empresa israelí de defensa, tuvo lugar en fechas anteriores a las declaraciones judiciales. Elbit Systems es uno de los mayores proveedores de equipamiento militar de Israel y ha sido objeto de protestas recurrentes en Reino Unido y otros países europeos por su papel en el conflicto palestino-israelí.
Las activistas de Palestine Action han reivindicado en el pasado otras acciones contra instalaciones vinculadas a la industria armamentística israelí, como la ocupación de sedes empresariales y bloqueos de suministros. El juicio, que se sigue en el principal tribunal penal de Inglaterra y Gales, ha atraído la atención de medios y organizaciones de derechos humanos.
El tribunal Old Bailey continúa escuchando los testimonios, mientras las acusadas se enfrentan a posibles penas por daños a la propiedad y allanamiento. La defensa sostiene que la acción estuvo motivada por la necesidad de denunciar lo que consideran crímenes de guerra, basándose en fuentes de inteligencia abierta y reportes de investigaciones periodísticas.




