La ciudad de Cusco, Perú, acoge desde el 7 de julio la XVII Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas (CMDA), un foro que reúne a las máximas autoridades del hemisferio para coordinar una estrategia regional contra el crimen organizado, las amenazas híbridas y los desastres naturales, según informaron fuentes oficiales peruanas. El encuentro, que se prolongará hasta el 10 de julio, está presidido por el ministro de Defensa del Perú, Amadeo Javier Flores Carcagno, y consolida al país andino como eje temporal de la cooperación político-militar interamericana.
En esta edición, los debates se centran en los desafíos que plantea el crimen organizado transnacional —con especial atención al tráfico de drogas y armas—, así como en la creciente relevancia de las amenazas híbridas, que combinan tácticas convencionales y no convencionales, y la necesidad de mejorar la respuesta ante catástrofes naturales en un continente especialmente expuesto a huracanes, terremotos e inundaciones. La conferencia, que se celebra en un contexto de inestabilidad en varios países de la región, busca reforzar los mecanismos de confianza mutua y el intercambio de inteligencia entre las Fuerzas Armadas americanas, según trascendió de fuentes diplomáticas. Aunque no se prevé la firma de documentos vinculantes, los asistentes trabajan en la elaboración de una declaración final que recoja los compromisos de cooperación en materia de seguridad. Esta cumbre, que alcanza su XVII edición, representa un hito en la diplomacia de defensa regional al abordar de manera coordinada los principales retos que afectan a la estabilidad del continente.




