La Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) acaba de recibir su primer ejemplar operativo del avión de entrenamiento avanzado T-7A Red Hawk y ya trabaja en mejoras futuras, entre ellas un ‘limitador de fuerza G’ que aumentaría la seguridad de los pilotos en formación, según anunciaron responsables del programa en junio de 2026.

El nuevo sistema limitaría automáticamente las cargas de gravedad soportadas por el alumno durante las maniobras acrobáticas, reduciendo el riesgo de pérdida de conocimiento inducida por G (G-LOC), una de las causas más frecuentes de accidentes en el entrenamiento de combate. La medida se suma a otros perfeccionamientos previstos para la plataforma, aún en fase de definición.

El Red Hawk sustituye gradualmente al veterano T-38 Talon, en servicio desde los años 60. Diseñado en colaboración con Boeing, el T-7A incorpora arquitectura digital avanzada y sistemas de simulación embarcados. Las mejoras ahora planteadas pretenden mantenerlo al nivel de exigencias de los cazas de quinta generación como el F-35 y el F-22.

El primer ejemplar operativo llegó a la base aérea de Randolph (Texas) a principios de 2026. La USAF planea adquirir 351 unidades para completar la renovación de su flota de entrenadores, según el calendario oficial del programa.

El anuncio de las mejoras se produce apenas unos meses después de la recepción del primer avión, lo que subraya la intención del Pentágono de mantener el T-7A actualizado frente a las crecientes exigencias del entrenamiento de pilotos para aeronaves de última generación. El sistema limitador de fuerza G se perfila como un elemento clave para evitar incidentes durante las fases más exigentes del vuelo acrobático.