La Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) ha seleccionado a las empresas General Atomics y Anduril para producir los primeros aviones autónomos del programa de Collaborative Combat Aircraft (CCA). El anuncio, realizado el 20 de junio de 2026, supone un paso decisivo hacia la redefinición del combate aéreo futuro, al integrar aeronaves no tripuladas de altas prestaciones como auténticos «cazas sin piloto» que operan en simbiosis con plataformas tripuladas.
Los modelos seleccionados son el FQ-42A de General Atomics y el FQ-44A Fury de Anduril, dos sistemas que competirán en una primera fase de producción de baja cadencia. La decisión marca la transición del concepto y la fase de prototipos a una producción inicial, acelerando la guerra aérea del futuro con sistemas no tripulados diseñados para acompañar a cazas tripulados como el F-35 Lightning II y el F-15EX Eagle II.
El programa CCA busca dotar a la USAF de una flota de drones de combate colaborativo capaces de realizar misiones de reconocimiento, guerra electrónica y ataque, reduciendo el riesgo para los pilotos humanos. La elección de dos empresas consolidadas en el sector de los vehículos aéreos no tripulados refleja la apuesta del Pentágono por la autonomía y la inteligencia artificial aplicadas al combate aéreo.
Anduril, fundada por el tecnólogo Palmer Luckey, ha irrumpido con fuerza en el sector de defensa con sistemas como el dron de vigilancia Ghost y el interceptador autónomo Roadrunner. General Atomics, por su parte, es el fabricante del conocido dron MQ-9 Reaper, con décadas de experiencia en sistemas no tripulados.




