La oposición de la República Democrática del Congo ha denunciado que el presidente Félix Tshisekedi pretende perpetuarse en el poder mediante una reforma constitucional que le permitiría optar a un tercer mandato. La controversia, que ha escalado en julio de 2026, amenaza con desestabilizar el país centroafricano y ha llevado a la Unión Africana a ofrecer su mediación.
Según los partidos opositores, el proyecto de reforma de la Constitución impulsado desde el Ejecutivo busca eliminar el límite de dos mandatos presidenciales establecido en la carta magna. Tshisekedi, que llegó al poder en 2019 y fue reelegido en 2023, completaría su segundo mandato en 2028. La oposición considera que la iniciativa es un «golpe de Estado constitucional» y ha convocado movilizaciones para presionar al Gobierno.
La Unión Africana ha expresado su preocupación por la escalada de tensiones y ha ofrecido una mediación entre el Gobierno y la oposición para evitar que el conflicto derive en violencia. La organización regional recuerda que la RDC ya vivió graves crisis políticas en el pasado, con episodios de inestabilidad que afectaron a toda la región de los Grandes Lagos.
El entorno de Tshisekedi defiende que la reforma busca adaptar la Constitución a las necesidades del país y no responde a intereses personales del presidente. Sin embargo, la oposición y diversos analistas advierten de que el movimiento recuerda a los intentos de otros líderes africanos de perpetuarse en el poder mediante cambios legales, con consecuencias a menudo trágicas para la estabilidad regional.
La comunidad internacional sigue con atención los acontecimientos en la RDC, un país rico en recursos minerales estratégicos como el cobalto y el coltán, pero marcado por décadas de conflictos armados y gobernanza frágil. La mediación de la Unión Africana se perfila como la principal vía para rebajar la tensión, aunque la oposición duda de su efectividad si Tshisekedi no muestra voluntad de diálogo.




