Las victorias de Agrupación Nacional (RN) en las elecciones municipales de los días 15 y 22 de marzo en Rivesaltes y Elne (Pirineos Orientales, Francia) han puesto bajo amenaza el relato histórico local, según recogen medios franceses. La extrema derecha se ha hecho con dos ayuntamientos clave en un territorio marcado por la memoria del exilio republicano español y de los repatriados de Argelia.

En Rivesaltes, el RN tomó el control del municipio, mientras que en Elne resultó elegido un candidato de convicciones pétainistas —afín al régimen colaboracionista de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial—. Ambos resultados han reforzado los ataques contra varios espacios de memoria en la comarca, según informaron fuentes locales a la prensa francesa.

Un territorio de memoria compleja

La región de los Pirineos Orientales acogió entre 1939 y 1940 a cientos de miles de republicanos españoles que huían de la dictadura franquista, internados en campos como el de Rivesaltes. Décadas después, el mismo territorio recibió a los repatriados de Argelia (pieds-noirs) tras la independencia argelina en 1962. Este crisol de memorias ha sido tradicionalmente gestionado con un equilibrio político frágil.

El nuevo alcalde de Elne, con vínculos con el pétainismo, ha puesto en cuestión la narración histórica que condena el régimen de Vichy y su colaboración con la Alemania nazi. En Rivesaltes, el equipo municipal del RN ha iniciado una revisión de los contenidos del memorial del campo de internamiento, según adelantaron fuentes cercanas a la dirección del centro.

La prensa francesa ha subrayado que estas victorias no solo afectan a la memoria local, sino que también generan preocupación del otro lado de la frontera, en España, donde el avance de la extrema derecha en Francia podría influir en los discursos políticos sobre la Ley de Memoria Democrática y la revisión del franquismo. Organizaciones memorialistas españolas han expresado su inquietud ante la posibilidad de que estos cambios en los Pirineos Orientales sienten un precedente para ataques similares a la memoria histórica en territorio español.

La alcaldesa saliente de Elne, de izquierdas, denunció durante la campaña que el candidato triunfador había hecho comentarios que minimizaban los crímenes del régimen de Vichy. Por su parte, el RN ha rechazado las acusaciones y defiende que su gestión se centrará en el desarrollo económico local y no en el revisionismo histórico.