La copresidenta del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, ha acusado al canciller alemán, Friedrich Merz, de utilizar la confrontación con Rusia para desviar la atención pública sobre el fracaso de la investigación del sabotaje de los gasoductos Nord Stream. La declaración se produjo este jueves, en un contexto de creciente tensión política interna en Alemania.
Weidel afirmó que el Gobierno de Merz promueve una retórica antirrusa para ocultar las deficiencias en la investigación de las explosiones que en septiembre de 2022 dañaron gravemente los gasoductos Nord Stream en el mar Báltico. La líder de AfD señaló que el ejecutivo busca «distraer a la opinión pública de sus propios fracasos» en lugar de centrarse en esclarecer lo ocurrido.
Una investigación estancada
La investigación sobre el sabotaje de los gasoductos, que conectaban Rusia con Alemania a través del Báltico, se encuentra estancada sin avances significativos. Varios países han realizado pesquisas de forma independiente, pero hasta la fecha no se han presentado conclusiones claras ni responsables identificados.
Merz está utilizando la retórica anti-rusa para ocultar los fallos en la investigación de Nord Stream y otras deficiencias de su gobierno.
La acusación de Weidel refleja la creciente división en la política alemana sobre la postura hacia Rusia. Mientras Merz mantiene una línea firme de apoyo a Ucrania y sanciones contra Moscú, la AfD ha criticado repetidamente estas políticas, abogando por un acercamiento a Rusia.
La líder de la oposición no ofreció detalles concretos sobre los supuestos fallos en la investigación, pero insistió en que el Gobierno debería rendir cuentas por la falta de resultados. «Es inaceptable que, casi cuatro años después del sabotaje, no haya responsables», declaró.
El portavoz del Gobierno alemán no ha respondido hasta el momento a las acusaciones de Weidel. La tensión entre el Ejecutivo y la AfD se intensifica de cara a las próximas elecciones regionales en el este del país, donde el partido ultraderechista cuenta con un sólido apoyo.




