La Agencia Espacial del Reino Unido (UK Space Agency) ha incumplido el plazo para adjudicar un contrato valorado en 75,6 millones de libras destinado a la primera misión británica de captura y eliminación de satélites fuera de servicio. El retraso compromete el cronograma del proyecto, en un momento en que la acumulación de basura espacial representa una preocupación creciente para la industria orbital global.

La convocatoria para la Fase 3 del desarrollo de la misión se publicó en julio de 2025, con la previsión inicial de que el contrato se adjudicara antes del 30 de marzo de 2026. Sin embargo, según ha trascendido, el plazo ha vencido sin que se haya formalizado la adjudicación, lo que pone en duda la viabilidad del calendario original del programa.

Se trata de la primera misión de este tipo que emprende el Reino Unido, en un contexto global donde la basura espacial —restos de satélites y cohetes en órbita baja— supone un riesgo creciente para satélites comerciales y gubernamentales. La demora en la firma del contrato podría retrasar el desarrollo tecnológico y la capacidad británica para ofrecer servicios de limpieza orbital, un mercado emergente en el que compiten varias agencias espaciales europeas y privadas.

La UK Space Agency no ha emitido aún un comunicado oficial explicando las causas del retraso ni una nueva fecha prevista para la adjudicación. Fuentes del sector espacial británico consultadas por medios especializados señalan que el incumplimiento del plazo afecta a la credibilidad del programa espacial del país y a la confianza de los socios industriales involucrados en el proyecto.