Los países europeos deben prepararse para un escenario en el que Estados Unidos deje de desempeñar su actual papel clave en la defensa colectiva dentro de la OTAN, según un informe publicado por el Instituto de Estudios de Seguridad de la Unión Europea (EUISS).

El documento, difundido este lunes, reconoce que Europa carece de la capacidad militar suficiente para afrontar un conflicto de alta intensidad sin el respaldo estadounidense. Las fuentes europeas citadas en el informe subrayan que la dependencia de Washington es estructural y que ningún país miembro de la UE o de la OTAN podría suplir por sí solo el vacío que dejaría una retirada parcial o total del apoyo norteamericano.

El análisis llega en un momento de creciente incertidumbre sobre el compromiso transatlántico, en el que las tensiones geopolíticas en el flanco oriental de Europa y las exigencias de la administración estadounidense de aumentar el gasto en defensa han reabierto el debate sobre la autonomía estratégica del continente.

El informe del EUISS insta a los Estados miembros a incrementar su inversión en defensa y a coordinar mejor sus capacidades militares para reducir la brecha con Washington. Sin embargo, las proyecciones actuales indican que los presupuestos de defensa europeos, incluso si alcanzan el objetivo del 2% del PIB fijado por la OTAN, seguirían siendo insuficientes para cubrir las carencias en áreas como la logística, la inteligencia o la proyección de fuerzas.

La publicación del informe coincide con la cumbre de la OTAN prevista para la próxima semana, donde se espera que el secretario general de la Alianza presione a los aliados europeos para que aumenten su contribución financiera y operativa. Bruselas ha reaccionado con cautela, señalando que la autonomía estratégica europea sigue siendo un objetivo a largo plazo, pero que a corto plazo la dependencia de Estados Unidos es inevitable.