La Unión Europea espera este martes en Bruselas a una delegación talibana para abordar el retorno de afganos sin derecho a permanecer en territorio comunitario, en un hecho sin precedentes que se produce pese a que el bloque no reconoce formalmente al Gobierno de Kabul. La reunión, que marca un giro en la política migratoria y de seguridad europea, ha suscitado críticas de organizaciones de derechos humanos.

Un encuentro histórico en Bruselas

Por primera vez, representantes de la UE y del régimen talibán se sientan a negociar directamente en la capital europea. El objetivo es el retorno de ciudadanos afganos que no tienen estatus legal para permanecer en los Estados miembros. La iniciativa parte de la necesidad de la UE de gestionar los flujos migratorios y establecer un marco de cooperación con las autoridades de facto en Kabul.

Sin reconocimiento oficial

Bruselas ha reiterado que no reconoce al Gobierno talibán como legítimo, pero la realidad migratoria fuerza el diálogo. La delegación europea buscará garantías sobre la seguridad de los repatriados y condiciones humanitarias en Afganistán. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han denunciado que el régimen talibán sigue perpetuando abusos contra los derechos humanos, especialmente contra mujeres y minorías.

La UE no puede normalizar relaciones con un régimen que viola sistemáticamente los derechos fundamentales, mientras negocia expulsiones colectivas, según críticos de la medida.

El encuentro de este martes, cuyos detalles no han trascendido, podría sentar un precedente en las relaciones entre la Unión Europea y el régimen talibán, en un momento en que la presión migratoria y de seguridad obliga a buscar soluciones pragmáticas.