La Comisión Europea presentó el 29 de mayo de 2026 una propuesta legislativa para centralizar la compra de semiconductores y obligar a los fabricantes a mantener reservas estratégicas dentro del territorio comunitario. La iniciativa busca reducir la dependencia de suministros de Estados Unidos y Asia, en un contexto de creciente tensión geopolítica y escasez de componentes.
Facultades para intervenir en el mercado
El proyecto otorgaría a la Comisión la facultad de forzar a las empresas productoras de chips a modificar o rescindir contratos existentes, así como a almacenar chips en la UE. La medida pretende fortalecer la autonomía estratégica del bloque y evitar la repetición de las crisis de suministro que paralizaron sectores como la automoción durante la pandemia.
La UE quiere fortalecer su control sobre la cadena de suministro de semiconductores, según fuentes comunitarias conocedoras del borrador.
Un paso hacia la autonomía estratégica
La propuesta se enmarca en la estrategia europea para triplicar la producción local de chips para 2030, aunque en un primer momento se centra en la gestión de la demanda. La Comisión argumenta que, sin mecanismos de compra centralizada, los Estados miembros compiten entre sí y pierden poder de negociación frente a grandes fabricantes como TSMC, Samsung o Intel.
El borrador también contempla la creación de un sistema de alerta temprana para detectar cuellos de botella en la cadena de suministro, así como la posibilidad de declarar situaciones de emergencia que permitan a Bruselas intervenir directamente en el mercado. La propuesta deberá ser negociada con el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE, donde se espera una tramitación compleja debido a las implicaciones para la libertad de empresa.




