La Unión Europea, en colaboración con Francia, Alemania e Italia, ha anunciado un programa de financiación de 3.700 millones de dirhams marroquíes (unos 340 millones de euros) para apoyar la Política Nacional del Agua de Marruecos. El acuerdo, dado a conocer el 2 de junio de 2026, refuerza la infraestructura hídrica del país magrebí en un momento crítico para la región mediterránea, donde la sequía y la competencia por los recursos hídricos se intensifican.
Cuatro ejes prioritarios
Según informó la Comisión Europea en un comunicado conjunto con las autoridades marroquíes, el programa cible quatre axes prioritaires (cuatro ejes prioritarios): mejorar el conocimiento de los recursos hídricos; reforzar la gestión de fenómenos extremos como sequías e inundaciones; proteger la calidad del agua; y preservar las aguas subterráneas. La iniciativa se enmarca en la cooperación financiera entre Marruecos y la UE, que busca modernizar la gestión del agua en un país donde el estrés hídrico es creciente.
La aportación europea se suma a los esfuerzos del Gobierno marroquí, que ha destinado inversiones millonarias a la construcción de presas, plantas desalinizadoras y sistemas de riego eficiente. Marruecos se ha convertido en un actor clave en la seguridad alimentaria del Mediterráneo, exportando frutas y hortalizas a Europa, lo que ha generado tensiones con España por la competencia agrícola en un contexto de sequía compartida.
Implicaciones estratégicas
La financiación europea fortalece la posición negociadora de Marruecos en los foros internacionales sobre recursos hídricos y agricultura. Para España, que sufre una sequía persistente en amplias zonas de su territorio, el apoyo europeo a la política hídrica marroquí podría tener implicaciones en la gestión de cuencas compartidas y en la competencia por los mercados agrícolas. El agua se ha convertido en un recurso geopolítico de primer orden en el arco mediterráneo.
Este programa demuestra el compromiso de la UE y sus Estados miembros con la seguridad hídrica de Marruecos, un socio estratégico en la región, según declararon fuentes comunitarias.
La iniciativa se inscribe en el marco de la asociación verde entre la UE y Marruecos, que incluye proyectos de adaptación al cambio climático y desarrollo sostenible. Los 3.700 millones de dirhams se distribuirán en un plazo de cinco años, con seguimiento conjunto entre las autoridades marroquíes y los socios europeos.




