La Unión Europea ha concedido a Ucrania acceso a su reserva de ciberseguridad, un conjunto de equipos de respuesta a incidentes preaprobados que podrán ser movilizados para hacer frente a ataques cibernéticos de gran envergadura. El anuncio, realizado este miércoles 17 de junio en Bruselas, supone un paso más en la integración de Kiev en los mecanismos de defensa del bloque comunitario mientras avanza en su proceso de adhesión.
La reserva de ciberseguridad de la UE, creada en el marco de la legislación sobre cibersolidaridad, reúne a empresas y equipos de respuesta a incidentes (CSIRT) que han sido previamente evaluados y certificados por el bloque. Su activación permite coordinar una respuesta rápida y conjunta ante ciberataques que afecten a infraestructuras críticas o servicios esenciales. Hasta ahora, el acceso estaba limitado a los Estados miembros, pero la decisión de este miércoles extiende el mecanismo a Ucrania como parte de la cooperación reforzada en materia de seguridad.
“Ucrania se enfrenta a amenazas cibernéticas persistentes vinculadas a la guerra de agresión rusa”, señalaron fuentes comunitarias. “Integrar a Kiev en la reserva permite que los equipos de respuesta europeos actúen sobre el terreno con mayor rapidez y que las autoridades ucranianas puedan recurrir a capacidades adicionales en caso de un ataque de gran escala”.
La medida se enmarca en el proceso de aproximación de Ucrania a la UE, que el pasado mes de junio inició formalmente las negociaciones de adhesión. La defensa cibernética es uno de los ámbitos prioritarios de la cooperación, especialmente tras los repetidos ataques atribuidos a grupos vinculados al Kremlin contra la infraestructura energética y gubernamental ucraniana.
Bruselas no precisó el número de equipos ni el presupuesto asignado a esta ampliación de la reserva, pero la inclusión de Ucrania supone el primer caso en que un país no miembro accede al mecanismo de respuesta colectiva. La decisión fue adoptada por el Consejo de la UE a propuesta de la Comisión Europea y contó con el respaldo de todos los Estados miembros.




