La Unión Europea ha reintroducido la vigilancia masiva de comunicaciones en chats, una medida que permite el escrutinio de las conversaciones digitales de los ciudadanos para combatir la delincuencia. La decisión se ha tomado en Estrasburgo, sede del Parlamento Europeo, a pesar de que el número de eurodiputados que votaron en contra ha aumentado respecto a votaciones anteriores. Cada escaño vacío se contabilizó como un voto a favor, lo que facilitó la aprobación de la medida.

Un sistema de control que suscita controversia

La propuesta, conocida como chat control, permite a las autoridades acceder a los mensajes privados de los usuarios con el argumento de detectar actividades delictivas. Sin embargo, organizaciones defensoras de los derechos digitales y un número creciente de eurodiputados consideran que la norma vulnera la privacidad y la seguridad de las comunicaciones. La oposición ha ido en aumento, pero el mecanismo de votación, que cuenta los asientos vacíos como apoyo implícito, ha permitido sacar adelante la regulación.

Every empty chair in Strasbourg counted as a vote for the surveillance nobody in the room had the numbers to stop.

La reintroducción de la vigilancia supone un giro en la política comunitaria de protección de datos, que tradicionalmente había sido una de las más estrictas del mundo. La Comisión Europea defiende la medida como necesaria para la seguridad, mientras que los críticos advierten de que sienta un precedente peligroso para el control estatal de las comunicaciones privadas. Por el momento, la decisión ya está en vigor y se espera que los estados miembros adapten sus legislaciones nacionales en los próximos meses.