Los reguladores de la Unión Europea han presentado una acusación formal contra Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, por no proteger a los usuarios de características de diseño que consideran ‘adictivas‘. La acción, que se enmarca en la ofensiva regulatoria de Bruselas contra las grandes tecnológicas, supone un nuevo pulso entre la UE y los gigantes digitales estadounidenses.

Según fuentes comunitarias, la Comisión Europea ha determinado que ciertos mecanismos de las plataformas —como la reproducción automática de vídeos, las notificaciones persistentes o el desplazamiento infinito— vulneran los estándares de protección al consumidor y salud digital establecidos en la Ley de Servicios Digitales (DSA) y la Ley de Mercados Digitales (DMA). Ambas normas, vigentes desde 2024, exigen a las plataformas evaluar y mitigar los riesgos sistémicos derivados de sus servicios, incluidos los efectos sobre el bienestar psicológico de los usuarios.

Diseño adictivo bajo la lupa regulatoria

La acusación, avanzada por fuentes cercanas al expediente, sostiene que Meta ha incumplido la obligación de realizar evaluaciones de riesgo adecuadas y no ha implementado medidas correctoras suficientes para reducir el potencial adictivo de sus interfaces. La UE considera que el diseño de las aplicaciones está orientado a maximizar el tiempo de permanencia del usuario, explotando sesgos cognitivos y fomentando un uso compulsivo de las redes sociales.

Esta no es la primera vez que Bruselas señala a las tecnológicas por este motivo, pero sí es la primera vez que formaliza una acusación tan explícita con el respaldo de la DSA y la DMA. Meta, por su parte, ha defendido en anteriores ocasiones que sus productos incorporan herramientas de control parental y límites de tiempo que los usuarios pueden gestionar voluntariamente.

El expediente podría derivar en multas millonarias si se confirma la infracción. La DSA permite sanciones de hasta el 6% de los ingresos globales anuales de la empresa, lo que en el caso de Meta —que declaró 134.000 millones de dólares de facturación en 2025— podría alcanzar varios miles de millones de euros.

La decisión final corresponde a la Comisión Europea, que deberá escuchar las alegaciones de la compañía antes de emitir un dictamen vinculante. Mientras tanto, la ofensiva de la UE contra el diseño adictivo se suma a otros frentes abiertos contra Meta, como la investigación por presunta transferencia ilegal de datos a Estados Unidos o el incumplimiento reiterado de las normas sobre moderación de contenidos.