La Corporación Aeronáutica Unida (UAC) ha entregado un nuevo lote de cazas polivalentes Sukhoi Su-30SM2 y cazabombarderos Su-34 al Ministerio de Defensa ruso, según ha informado la compañía este lunes. La entrega forma parte del programa de modernización de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia, que continúa reforzando su flota en medio del conflicto en Ucrania y el tenso equilibrio estratégico con la OTAN.

Capacidades de los nuevos modelos

El Su-30SM2 es un caza polivalente de superioridad aérea, mientras que el Su-34 está diseñado para misiones de ataque al suelo y supresión de defensas antiaéreas. Ambos modelos incorporan mejoras en aviónica, sistemas de armas y radar respecto a versiones anteriores, lo que incrementa la capacidad de combate de la aviación rusa en el teatro europeo.

La UAC no ha especificado el número de aeronaves incluidas en el lote, aunque fuentes del ministerio citadas por la agencia TASS indican que las entregas se enmarcan en los contratos plurianuales firmados por el Kremlin para mantener el ritmo de producción. Según datos abiertos del Ministerio de Defensa ruso, la Fuerza Aérea rusa ha recibido más de 100 aviones de combate nuevos en los últimos dos años.

Implicaciones para la defensa europea

La modernización de la flota rusa tiene consecuencias directas para el equilibrio de poder en Europa, especialmente para el flanco sur de la OTAN, del que España forma parte. La Alianza ha reforzado su presencia en el este del continente como respuesta a la invasión rusa de Ucrania, aunque la capacidad de Moscú para sostener su producción militar sigue siendo una incógnita a largo plazo debido a las sanciones.

Rusia ha priorizado la fabricación de sistemas de ataque terrestre como el Su-34, empleado intensamente en Ucrania. La entrega de estos aparatos podría aliviar las pérdidas sufridas por la aviación rusa en el conflicto, que según estimaciones de fuentes occidentales ascienden a varias decenas de unidades desde febrero de 2022.