Un equipo de la Universidad de Massachusetts Amherst conmemora el 50 aniversario de la turbina eólica experimental que, en 1976, sentó las bases de la energía eólica comercial en Estados Unidos. El proyecto, liderado por el profesor William Heronemus, demostró la viabilidad técnica de generar electricidad a partir del viento a gran escala, en un contexto marcado por la crisis del petróleo de 1973-1974.

Una turbina construida con piezas de desecho

El aerogenerador se instaló en Orchard Hill, el punto más alto del campus de la universidad, y fue construido con materiales reutilizados: el eje trasero de un camión Ford, un generador y un microcontrolador donados, una tubería de vapor y piezas artesanales de acero y fibra de vidrio, incluyendo palas de 4,5 metros. Detrás del proyecto había un grupo de estudiantes de posgrado de ingeniería, profesores y un estudiante de grado.

El objetivo era demostrar que la energía eólica podía mantener calientes los hogares rurales durante los fríos inviernos de Nueva Inglaterra, reduciendo la dependencia del petróleo, una prioridad nacional tras la crisis energética de 1973-1974, según el equipo de la Universidad de Massachusetts Amherst.

Para ilustrar el concepto, los investigadores montaron una casa modular en Orchard Hill equipada con calefactores alimentados por la turbina. El experimento probó que la generación eólica a gran escala era viable, allanando el camino para el desarrollo comercial posterior en Estados Unidos.

Legado en la actual carrera energética

El aniversario coincide con un renovado interés por las energías renovables y los minerales críticos necesarios para la transición energética. Aunque la turbina original era modesta, su legado técnico influyó en los diseños posteriores que hoy dominan el mercado eólico estadounidense.