La extensión del alto el fuego en Líbano, acordada el pasado viernes, no ha logrado detener los ataques entre el Ejército israelí y Hezbolá. Durante las últimas 48 horas, ambas partes han intercambiado fuego en la frontera sur del Líbano, en una escalada que amenaza con romper definitivamente la tregua.
Choques en la frontera sur
Según fuentes militares israelíes, al menos seis proyectiles lanzados desde el sur del Líbano impactaron en la madrugada del lunes en posiciones del Ejército israelí cerca de la localidad de Metula. En respuesta, la aviación israelí bombardeó tres lanzaderas de cohetes y un depósito de municiones en la zona de Yater, al sur de Líbano. Hezbolá confirmó la muerte de dos de sus combatientes en los bombardeos.
El grupo islamista libanés emitió un comunicado en el que condena los diálogos directos entre Beirut e Israel, iniciados bajo mediación de Estados Unidos y Francia. «Las negociaciones no detendrán la agresión», afirmó la milicia, que considera que la presencia militar israelí en el sur del Líbano viola el espíritu del acuerdo de alto el fuego.
Reacción de Beirut
El presidente libanés, Joseph Aoun, reconoció en declaraciones a la prensa local la complejidad de la situación y pidió a todas las partes «máxima contención». Aoun, que impulsó la extensión de la tregua el pasado jueves, se enfrenta a las críticas de los partidarios de Hezbolá, que consideran que el diálogo con Israel legitima la ocupación de territorios en disputa.
El alto el fuego, prorrogado inicialmente hasta el 31 de mayo, había reducido los intercambios de fuego desde principios de año, pero no ha impedido que desde su entrada en vigor hayan muerto al menos 3.000 personas, según datos de la ONU recogidos por la Agencia para los Refugiados Palestinos (UNRWA). La cifra incluye tanto combatientes como civiles.
Analistas internacionales señalan que la tregua actual es frágil: mientras Hezbolá mantiene su capacidad de ataque, Israel insiste en que no tolerará nuevas agresiones desde territorio libanés. La comunidad internacional, a través de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano, ha instado a ambas partes a respetar el cese de hostilidades, pero por ahora la violencia continúa.




