La startup italiana ORiS ha cerrado una ronda de financiación de 5 millones de euros (5,7 millones de dólares) para avanzar en su tecnología de transmisión inalámbrica de energía por láser, dirigida a aplicaciones satelitales. La inversión, anunciada el 21 de julio de 2026, permitirá a la compañía seguir desarrollando un sistema de power-beaming que podría revolucionar el suministro energético en el espacio.
Una tecnología con aplicaciones estratégicas
El power-beaming láser consiste en convertir energía eléctrica en un haz de luz láser que se transmite a un receptor remoto, donde se reconvierte en electricidad. ORiS aspira a que su sistema permita recargar satélites en órbita, alimentar drones de largo alcance y proporcionar energía a emplazamientos remotos sin necesidad de cables ni infraestructura terrestre. El interés por esta tecnología trasciende el ámbito civil: fuentes de la compañía han señalado que existen aplicaciones potenciales en el sector de la defensa, donde la capacidad de transmitir energía de forma remota podría cambiar las reglas del juego en operaciones militares.
Interés europeo en la transmisión inalámbrica
La iniciativa de ORiS encaja con los planes de la Unión Europea y la Agencia Espacial Europea (ESA). El programa IRIS², la constelación de satélites de comunicaciones seguras europea, representa un posible cliente para esta tecnología, al igual que los proyectos de la ESA en exploración y operaciones orbitales. La capacidad de recargar satélites en el espacio podría alargar su vida útil y reducir la basura espacial, un problema creciente para la industria.
La inyección de capital permite a ORiS avanzar hacia las primeras pruebas en tierra y, posteriormente, en el espacio. El sector del power-beaming ha atraído inversiones significativas en los últimos años, y la empresa italiana se sitúa como uno de los actores emergentes en un campo donde compiten firmas estadounidenses y japonesas. Según los responsables de ORiS, los fondos se destinarán a la contratación de ingenieros y a la construcción de un prototipo funcional, con el objetivo de alcanzar una demostración en órbita en los próximos tres años.




