La nave espacial china Tianwen-2 ha llegado al asteroide cercano a la Tierra Kamo’oalewa y ha revelado su primera imagen, en un hito de la exploración espacial del país asiático. La imagen muestra un cuerpo pequeño, alargado y rocoso, según informó la Administración Espacial Nacional China (CNSA) este 6 de julio de 2026.

Tianwen-2, lanzada el 29 de mayo de 2025, es la primera misión china de retorno de muestras a un asteroide. Kamo’oalewa es un cuasisatélite de la Tierra, con un diámetro estimado de entre 40 y 100 metros, y su composición proporcionará datos clave sobre el origen del sistema solar. La nave realizará un reconocimiento detallado del asteroide, incluyendo la toma de muestras de la superficie, antes de regresar a la Tierra con los materiales recolectados.

Según la CNSA, las operaciones en el asteroide incluirán estudios de su composición mineralógica y estructural, así como la búsqueda de compuestos orgánicos. Tras completar la fase de muestreo, la nave iniciará el viaje de regreso, con una llegada prevista a la Tierra en los próximos años.

La misión Tianwen-2 representa un avance significativo en las capacidades de exploración espacial de China, situándola a la par de los programas estadounidense y europeo en el estudio de cuerpos menores. El éxito de esta fase allana el camino para futuras misiones chinas al sistema solar, incluyendo el estudio de asteroides más distantes y la exploración de la Luna y Marte.

La CNSA ha destacado la cooperación internacional en la misión, con instrumentos de varios países a bordo de la nave, lo que subraya el carácter global de la exploración espacial. Los primeros resultados científicos de Tianwen-2 se esperan en los próximos meses, tras completar el análisis de las imágenes y los datos de los sensores.

El asteroide Kamo’oalewa, descubierto en 2016, es de especial interés por su órbita casi terrestre, lo que lo convierte en un objetivo ideal para estudiar la historia del sistema solar y evaluar posibles recursos para futuras misiones tripuladas. La misión Tianwen-2 ha superado ya varios hitos técnicos, como la inserción orbital y la activación de sus sistemas científicos, y se encuentra en plena fase de operaciones científicas.