La Real Fuerza Aérea británica (RAF) ha anunciado que sus cazas Eurofighter Typhoon desplegados en Oriente Medio recibirán nuevos sistemas de misiles específicamente diseñados para interceptar drones de bajo coste, como los utilizados por Irán. La medida busca mejorar la relación coste-eficacia frente a una amenaza creciente, según informaron fuentes militares este lunes 18 de mayo de 2026.
Los Typhoon de la RAF, que operan desde bases en la región, han tenido que hacer frente en los últimos meses a un incremento de ataques con drones por parte de grupos alineados con Teherán. Hasta ahora, la interceptación de estos aparatos no tripulados se realizaba con misiles aire-aire de alto coste, como el ASRAAM o el AIM-120 AMRAAM, cuyo precio unitario puede superar el medio millón de dólares.
Un misil más barato para una amenaza barata
El nuevo sistema, cuyo nombre no ha sido revelado por razones de seguridad operativa, permitiría abatir drones por una fracción del coste actual. Según fuentes de la RAF, la solución se basa en un misil de guiado simplificado y menor alcance, optimizado para blancos lentos y de baja firma radar. La decisión se produce después de que varios analistas señalaran la insostenibilidad económica de emplear municiones de alta gama contra objetivos que pueden fabricarse por unos pocos miles de euros.
La adaptación de los Typhoon no requerirá modificaciones estructurales significativas, ya que los nuevos misiles son compatibles con los lanzadores existentes. La RAF prevé que los primeros ejemplares operativos estén disponibles en un plazo de tres meses.
Contexto regional
El anuncio coincide con el aumento de las tensiones en la región, donde grupos armados respaldados por Irán han intensificado el uso de drones suicidas contra objetivos militares y civiles. En lo que va de año, la RAF ha realizado más de 70 interceptaciones de drones en el espacio aéreo iraquí y sirio, según datos del Ministerio de Defensa británico.
La medida se enmarca en una estrategia más amplia de las fuerzas aéreas occidentales por abaratar la defensa antidrones, un problema que también han abordado Estados Unidos e Israel con sistemas como el Iron Beam israelí o el LIDS estadounidense. No obstante, la solución británica destaca por integrarse en una plataforma ya existente sin necesidad de adquirir sistemas dedicados.
La RAF no ha facilitado el coste previsto del programa, pero fuentes del sector estiman que el nuevo misil podría costar alrededor de 50.000 libras (unos 58.000 euros) por unidad, frente a las más de 400.000 libras de un ASRAAM. La diferencia abarataría drásticamente cada interceptación, permitiendo a los Typhoon mantener una presencia continuada sin disparar el presupuesto.
Portavoces del Ministerio de Defensa británico indicaron que la decisión responde a “una necesidad operativa inmediata” y que los ensayos con los nuevos misiles ya han comenzado en el polígono de tiro de Aberporth, en Gales.




