La Policía Metropolitana de Londres (Met Police) ha desplegado por primera vez tecnología de reconocimiento facial durante una protesta en la capital británica. El operativo, que tuvo lugar el 15 de mayo de 2026, marca un hito en el uso de esta controvertida herramienta en contextos de manifestaciones, según confirmó la propia institución.
El sistema, conocido como Live Facial Recognition (LFR), fue activado para identificar a posibles asistentes incluidos en listas de vigilancia durante la concentración. La decisión ha reavivado el debate sobre el equilibrio entre seguridad y derechos civiles, ya que organizaciones de libertades civiles advierten del riesgo de una vigilancia masiva sin control judicial previo.
La Met Police defendió el uso de esta tecnología como parte de sus operaciones para garantizar la seguridad pública, aunque no ha detallado el número de personas identificadas ni el tiempo exacto de funcionamiento del sistema. Este despliegue se suma a otros usos previos de LFR en espacios públicos como estadios y estaciones de tren, pero es la primera vez que se aplica específicamente en un contexto de protesta.
El uso de reconocimiento facial en manifestaciones ha generado preocupación entre grupos defensores de derechos digitales, como Big Brother Watch, que calificaron la medida de peligroso precedente para la libertad de reunión. La organización ha solicitado a la Met Police que publique un informe detallado sobre los criterios empleados para incluir a personas en las listas de vigilancia y el índice de aciertos del sistema.
El comisario de la Met Police, Mark Rowley, ha defendido en declaraciones previas que el LFR es una herramienta proporcionada y legal, amparada por la legislación británica. Sin embargo, críticos señalan que la falta de un marco legal específico para la vigilancia biométrica en tiempo real deja un vacío que podría vulnerar derechos fundamentales.
Este caso se produce en un contexto de creciente digitalización de la vigilancia policial en el Reino Unido, donde ya se han probado sistemas similares en eventos masivos como el Notting Hill Carnival y partidos de fútbol. La comunidad internacional sigue con atención estos desarrollos, mientras la Unión Europea avanza hacia una regulación más estricta de la inteligencia artificial aplicada a la identificación biométrica.




