La OTAN ha anunciado este 8 de julio el inicio de negociaciones con la compañía sueca Saab y sus socios canadienses para adquirir hasta diez aviones GlobalEye AEW&C, un sistema de alerta temprana y control aerotransportado. La decisión supone la retirada progresiva del veterano E-3 Sentry de Boeing, que ha sido la columna vertebral de la vigilancia aérea aliada durante más de cuatro décadas.
Un cambio estratégico
El movimiento se enmarca en el programa Alliance Future Surveillance and Control (AFSC), con el que la Alianza Atlántica busca modernizar su capacidad de detección y mando en un entorno de amenazas crecientes, que abarcan desde drones y misiles de crucero hasta vectores hipersónicos. El GlobalEye, basado en el fuselaje del Bombardier Global 6000, ofrece un radar de última generación con capacidad de exploración simultánea en múltiples dominios, según fuentes de la Alianza.
Con esta adquisición, la OTAN apuesta por un sistema desarrollado fuera del ecosistema industrial estadounidense, en un movimiento que refuerza la base tecnológica europea y canadiense.
El contrato, aún en fase de negociación, cubriría la entrega escalonada de las aeronaves a lo largo de la próxima década, con despliegue previsto en bases de la OTAN en Europa. La sustitución del E-3 Sentry, que ha sido operado por la Alianza desde los años 80, se realizará de forma gradual, según indicaron portavoces del organismo.
Implicaciones para la industria europea
La elección del GlobalEye supone un espaldarazo para Saab, que ya suministra sistemas de alerta temprana a Suecia y Emiratos Árabes Unidos. La participación de socios canadienses subraya la dimensión transatlántica del programa, aunque alejada del tradicional peso de la industria estadounidense en este segmento.
La decisión de la OTAN se produce en un momento de creciente presión para reforzar las capacidades de vigilancia en el flanco este, ante la actividad de la aviación rusa y el aumento de vuelos no tripulados en espacio aéreo aliado. El GlobalEye, con su radar de barrido electrónico activo Erieye ER, ofrece un alcance de detección superior a 450 kilómetros y capacidad de seguimiento de múltiples objetivos simultáneamente.
La Alianza no ha precisado el coste estimado del programa, que se conocerá una vez concluyan las negociaciones con Saab, previsiblemente antes de finales de 2026.




